Nieves y Jorge son de esas parejas que transmiten verdad, complicidad y una ilusión que se siente desde el primer momento. Tuvieron la suerte de darse el “sí, quiero” en el precioso Castillo de Láchar, un escenario con historia y carácter que convirtió su boda en algo realmente mágico.
Los preparativos comenzaron en Jun, un pueblecito lleno de encanto donde Nieves se vistió rodeada de emoción y miradas cómplices. Uno de los momentos más especiales fue compartir ese instante con su hija Ana, de tan solo dos añitos, que disfrutó cada detalle mientras ayudaba —a su manera— a preparar a su mamá. Fue un recuerdo íntimo, lleno de ternura y naturalidad.
Ya en el castillo, aprovechamos cada rincón de su interior para realizar una sesión de fotos elegante y atemporal. La luz entrando por sus muros, la textura de la piedra y la serenidad del entorno nos regalaron imágenes llenas de fuerza y romanticismo, reflejando exactamente lo que ellos son.
Y como toda gran celebración merece, la jornada terminó con una barra libre llena de energía, donde un grupo puso ritmo y alegría a la noche, haciendo que familiares y amigos lo dieran todo en la pista.
Sin duda, una boda preciosa, de esas que se viven intensamente y se recuerdan para siempre.

























































































